Periódico elDinero

La Escuela Económica

Aspectos externos e internos sobre la economía dominicana

Esteban Delgado Por: Esteban Delgado 0 Compartir 6 de febrero, 2020

La Junta Monetaria, órgano superior del Banco Central, se reúne todos los meses para evaluar el comportamiento de la economía y, en caso de ser necesario, aplicar medidas tendentes a garantizar el control de la inflación, la estabilidad macroeconómica y el crecimiento de la economía en sentido general.

Uno de los instrumentos analizados es la tasa de interés de política monetaria, la cual, luego de haber sido reducida en 100 puntos básicos durante el año pasado, de 5.50% a 4.50%, se ha mantenido invariable en los últimos meses.

El hecho de que la tasa de política monetaria se mantenga invariable es una muestra de que las autoridades del Banco Central no observan señales de inestabilidad en el corto plazo, lo cual es positivo para los actores económicos del país.

Sin embargo, las autoridades de la Junta Monetaria se mantienen vigilantes del comportamiento de la economía mundial, especialmente de Estados Unidos, de la Zona Euro y de América Latina. Las evaluaciones de organismos internacionales indican que la economía mundial tendrá una ligera recuperación este año en comparación con 2019, aunque no muy significativa.

En ese aspecto, el Banco Central también considera que la economía local no variará mucho respecto a lo que ocurrió el año pasado cuando creció 5.1%. Para este año, la estimación de crecimiento es de entre 5% y 5.3%.

Pero en los análisis de nuestras autoridades monetarias deben tomarse en cuenta dos aspectos fundamentales, uno de corte externo y otro de incidencia interna, es decir, el impacto que tendrá el coronavirus sobre la economía de China y consecuentemente del resto del mundo y en el país el período de campaña para las elecciones municipales, congresuales y presidenciales y para la posible segunda vuelta electoral.

En cuanto a lo primero, el coronavirus es posible que afecte la economía de China, la segunda más grande del mundo, compitiendo con la de Estados Unidos, lo cual implica la reducción de su demanda interna y en términos coyunturales pudiera ser beneficioso para el país por el hecho de que es posible una reducción en los precios del petróleo.

Para República Dominicana, la reducción del precio del petróleo en el ámbito internacional, sumado a una reducción de la demanda interna de combustibles derivados como el fuel oil de generación, dado que la entrada de la Central Termoeléctrica Punta Catalina (CTPC) es de carbón mineral y suplirá casi un tercio de la demanda, es seguro que reducirá significativamente la factura petrolera este año.

A eso se agrega la posibilidad de que varias plantas de fuel oil en la zona Este del país se conviertan a gas natural, lo cual sería aún más positivo. Menor demanda de derivados del petróleo y una reducción del precio de esos derivados al mismo tiempo.

En cuanto al período electoral, todo parece indicar que transcurrirá sin dificultades. Sin embargo, las autoridades económicas del Gobierno deben considerar que en años electorales los actores económicos son cautelosos a la hora de hacer inversiones.

Es por ello que seguramente tendremos este año una reducción o por lo menos una posposición de la inversión extranjera directa y de la concreción de negocios importantes en el ámbito local.

A eso se agrega el hecho de que en época electoral el Estado tiende a excederse en sus gastos, lo cual debería ser evitado en esta ocasión, además de que gane el partido que gane, habrá un nuevo presidente y eso hace que en el período de transición se produzcan muchos movimientos económicos para el pago apresurado de deudas con suplidores que corren en riesgo de quedarse en el aire si no se saldan antes del 16 de agosto.

Todo eso produce una situación de iliquidez en las finanzas públicas que luego debe ser enfrentada por el nuevo gobernante con más endeudamiento público de emergencia, lo que no es sano para la economía.

Mantenemos la esperanza en que el Gobierno esta vez sea más disciplinado con el gasto y que los factores externos de coyuntura positiva sean aprovechados, sin perder de vista otros aspectos que pudieran afectar la estabilidad y en crecimiento.
Las autoridades monetarias deben estar atentas a esos y otros aspectos.