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Palestra económica

El crecimiento del PIB en un año electoral

Jairon Severino Por: Jairon Severino 0 Compartir 30 de enero, 2020

Estoy tranquilo, muy tranquilo. Es más, podría decir que estoy tan tranquilo como el hombre aquel que en una propaganda política decía: “Tranquilo…” ¿Lo recuerdan? Espero que sí.

El gobernador del Banco Central, Héctor Valdez Albizu, asegura que este año, a pesar de estar caracterizado por un período electoral fuerte, con la posibilidad de que se realicen tres procesos para elegir a nuestras autoridades (municipales, congresuales y a la Presidencia) la economía terminará con un crecimiento cercano al 5.3%.

Soy optimista por naturaleza y por convicción. En los años electorales hay que tener mucho cuidado con el gasto público, que por lo general suele ser más “alegre” para motorizar “determinados sectores” que aportan no sólo valor agregado a la economía, sino que su aporte podría estar relacionado con otras metas más específicas.

Sabemos que el Banco Central, por fortuna o no, ha tenido la responsabilidad de cargar pesado, especialmente por una parte importante de nuestro crecimiento económico ha sido movido por la política de expansión monetaria. La producción y generación de divisas, producto de un aparato industrial capaz de expandirse al ritmo de la economía, no han sido como se esperaba.

La expansión del gasto público, sin quizá, podría ser la variable más preocupante. ¿Por qué? Ha de suponerse que será necesario agilizar determinadas obras paralizadas, iniciadas o sin iniciar para dar la impresión de que “se está trabajando”. Esto, por supuesto, es con dinero que se hace. Sin embargo, no tengo duda de que seguiremos creciendo por encima del promedio de América Latina.

Mi aprehensión está en cómo lo hacemos y cuáles son los fundamentos de ese crecimiento. Por la generación del empleo, si hemos creado más de 800,000 en los últimos siete años, el hecho es saber si esos puestos son de calidad y qué nivel de retorno tienen en la economía.

De lo que se trata es de evitar que cada año sigamos endeudándonos más para seguir creciendo, mientras postergamos una reforma al sistema económico dominicano. Y no hablo de modelo.