Periódico elDinero

Palestra económica

Una propuesta con doble propósito (o triple)

Jairon Severino Por: Jairon Severino 0 Compartir 28 de marzo, 2019

Cazar dos pájaros (y quizá tres) con un tiro sí es posible cuando se habla de asuntos de Estado. Hay una necesidad profunda (y pronunciada) de recursos en el Gobierno, pero no existen las mínimas condiciones para una reforma fiscal que ayude a mejorar el flujo de caja. El déficit es, con toda seguridad, una de las principales preocupaciones de las autoridades.

Otra verdad es que el tránsito es caótico y cada vez se vuelve más insoportable. La cantidad de vehículos en mal estado, con choferes imprudentes, irrespetuosos de las normas más elementales de convivencia en la vía pública, sumado a la débil autoridad, se conjugan para hacer de las calles dominicanas un verdadero pandemonio.

Partiendo del escenario anterior hay algunas cosas que se podrían hacer para mejorar al menos tres cosas al mismo tiempo: incrementar los ingresos, mejorar el tránsito y sacar de las calles a los choferes imprudentes y, por qué no decirlo, a quienes tienen algún asunto pendiente con la justicia.

Una sola medida (que sería el único tiro) sería necesaria para lograr resultados positivos en el planteamiento. Basta con que sea obligatorio para los choferes de carros públicos, incluyendo taxistas y de autobuses, la presentación de un certificado de no antecedentes criminales, a fin de que el Estado se asegure que quien presta un servicio a la población sea un ciudadano de bien.

Este certificado especial, en primera instancia, tendría una duración de seis meses. ¿Qué se logrará, además, con este mecanismo? Que los choferes con multas por pagar tengan que cumplir con esa responsabilidad, pues el certificado de no antecedentes criminales no se obtiene sin antes haber pagado las deudas con el Estado por concepto de infracciones en la vía pública.

El único ingrediente necesario para aplicar esta medida, que sería luego de un acuerdo entre Procuraduría y el Intrant, es la decisión política, la cual viene sustentada en la autoridad que emana de las leyes. Y nadie debe sentirse afectado. Todo lo contrario: se trata de ofrecer seguridad a los ciudadanos.