“La empresa debe ser una buena vecina, es algo que tenemos que buscar continuamente cuando definimos las acciones de relacionamiento con la comunidad, porque la sostenibilidad tiene que ver también con las acciones voluntarias que ejecuta la empresa para consolidarse como ese ciudadano ejemplar”, expresó Arlette Palacio, socio fundadora de SIP Group.
Durante su intervención en el encuentro “Hablemos de Sostenibilidad”, realizado por la Cámara Americana de Comercio de República Dominicana (AmchamDR), a través de su Comité de Sostenibilidad, Palacio aseguró que “para que la empresa se convierta en un buen ciudadano debe demostrar que está comprometida con las preocupaciones y necesidades de la comunidad y construir relaciones positivas y sostenibles en sus comunidades con individuos, grupos y organizaciones clave”.
De igual forma, debe diseñar e implementar programas comunitarios que mejoren la calidad de vida y a la vez promuevan las estrategias y metas de la empresa a largo plazo, agregó, al abordar el tema “Creación de valor compartido: relación empresa-comunidad”.
La actividad, que tuvo lugar en las instalaciones de Barna Management School, contó con la participación de unos 50 profesionales de las áreas de comunicación, responsabilidad social corporativa, y gestión humana del sector empresarial del país.
En el panel participó Ginny Taulé, directora de Comunicación y Responsabilidad Social en EGE Haina, y cuya disertación se enfocó en la experiencia de EGE Haina sobre la relación empresa-comunidad.
“La responsabilidad social en EGE Haina ha sido un compromiso permanente asumido en todos los niveles de la organización. Los programas sociales de la empresa benefician directamente a 20,000 personas en 18 comunidades”, señaló Taulé.
Explicó que el modelo de sostenibilidad que siguen es un esfuerzo de garantizar un clima favorable para las operaciones de la empresa a la par de contribuir al desarrollo de las comunidades y de preservar el medio ambiente, ayudar a reducir la huella de carbono nacional.
Ribera Verde
Rosa Rijo, directora ejecutiva de la Fundación Tropigas, habló sobre las buenas prácticas que caracterizan la relación de empresa-comunidad, destacando en cinco pasos cómo la entidad realiza su programa Ribera Verde.
El primer paso utilizado por la Fundación Tropigas fue evaluar la fortalezas, debilidades y necesidades de la comunidad. El segundo integrar la comunidad en la implementación del programa. En su tercer paso se realizaron unos planes de desarrollo de capacitación local.
Luego se crearon alianzas estratégicas alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Mientras que el paso número cinco es la parte de monitorear y evaluar cada proyecto del programa. “Lo que no se mide, no se gestiona ni se mejora”, sostuvo Rijo.












