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UASD: Crecimiento de 6.4% “ha sido en un contexto económico internacional que se torna cada vez más incierto y volátil” Presentaron un informe sobre la Coyuntura de la Economía Dominicana

Redacción elDinero Por: Redacción elDinero Santo Domingo 0 Compartir 14 de mayo, 2018
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La Escuela de Economía de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) indica que el “crecimiento de la economía dominicana, durante el trimestre enero-marzo de 2018, ha sido el resultado de las medidas de flexibilización monetaria que se aplicaron después del segundo semestre de año 2017 y que sus consecuencias se han expresado en el crecimiento de 6.4% del primer trimestre del año”.

La información fue ofrecida mediante su Informe sobre la Coyuntura de la Economía Dominicana. En el documento, evalúan el Pacto Eléctrico, aseguran que “es todavía una oportunidad histórica para garantizar a la ciudadanía y a los sectores productivos un servicio eléctrico verdaderamente universal, de calidad, eficiente, confiable, resiliente, ambiental y financieramente sostenible”.

A continuación el informe presentado por la Escuela de Economía de la UASD:

I-. CRECIMIENTO ECONÓMICO Y CONTEXTO INTERNACIONAL

  • El crecimiento de la economía dominicana durante el trimestre enero-marzo de 2018 ha sido el resultado de las medidas de flexibilización monetaria que se aplicaron después del segundo semestre de año 2017 y que sus consecuencias se han expresado en el crecimiento de 6.4% del primer trimestre del año. No obstante este crecimiento en este primer trimestre, hay que señalar que el mismo ha sido en un contexto económico internacional que se torna cada vez más incierto y volátil, lo que podría ralentizar el crecimiento futuro de la economía dominicana. Un entorno internacional caracterizado por incrementos en los precios internacionales del petróleo y una política monetaria cada vez más restrictiva en los Estados Unidos, expresada en varias subida cada vez mayores en la tasa de los fondos de la reserva federal, lo cual necesariamente impactarán el resto de las tasas de interés, y por consiguiente la dinámica interna de la economía dominicana.

 

  • Otro elemento a resaltar es que las principales variables macroeconómicas llámese: tasa de inflación y tipo de cambio principalmente presentan cambios y tendencias alcista producto de choques externos que se expresan en el comportamiento de esas variables. Además, no hay que olvidar que la economía dominicana acumula un conjunto de desequilibrios macroeconómicos que no ha podido superar. Desequilibrios estructurales que se expresan en el déficit fiscal del sector público, déficit en la cuenta corriente de la balanza de pagos, y el hecho de que la economía dominicana no está generando el ahorro suficiente para cubrir la inversión que demanda la economía, lo que ha provocado que el país haya crecido durante los últimos años con un mayor nivel de endeudamiento.

 

 

  • Por otro lado, todo parece indicar que el panorama internacional actual, tanto económico y político, incidirá en la aplicación de las políticas macroeconómicas internas (tanto fiscales y monetarias), haciéndola más restrictivas en procura de contener un entorno incierto y de alta volatilidad. La situación actual podría tornarse compleja para las autoridades monetarias y fiscales, ya que pueden perder márgenes y grados de libertad en las opciones que permitan alinear las decisiones de políticas con la meta final de conseguir el objetivo de alcanzar un nivel de crecimiento de 5.3% como ha proyectado el Banco Central a principio del año. Todo indica que los mercados se han exacerbado y sus efectos se están transmitiendo a la economía nacional de los ciclos generados en el exterior, sobre todo de aquellos provocados por los factores de carácter geopolíticos.

 

  • Por el lado de las ventas totales reales, el crecimiento del trimestre enero-marzo fue de 4.8% mientras que en del año 2017 fue de 5.73%, reflejando una caída de 0.93%. En general, el comportamiento de las ventas totales reportadas a la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) no reflejan el mismo dinamismo que reflejan los datos del PIB.

 

  • Los modelos de pronósticos utilizados por la Escuela de Economía de la UASD, en el escenario actual, considerando el contexto de subida de la tasa de los fondos de la reserva federal de los Estados Unidos y del resto de las tasas de interés, así como precios de petróleo en la vecindad de los 70 dólares el Barril, y de igual manera considerando que no ocurrirá ningún evento climáticos que afecte la producción nacional y las infraestructuras de apoyo a la producción, la República Dominicana crecerá alrededor del 4.9% durante el año 2018.

 

  • La República Dominicana esta compelida a realizar reformas estructurales profundas, que le permita elevar el salario real de los trabajadores, disminuir los niveles de desigualdad y mejorar la competitividad del aparato productivo nacional. El país necesita superar lo que en economía se le llama “trampa de las economías de ingreso medio” que señala  lo siguiente: a medida que los países alcanzan niveles de ingreso medio, el crecimiento puede experimentar una desaceleración o crecer más lentamente, asociado habitualmente a la necesidad de realizar reformas que permitan encontrar nuevas fuentes de crecimiento económico para avanzar hacia niveles más altos de ingreso. Estas fuentes han de estar sustentada en el sector industrial vinculado a la producción de manufacturas intensivas en capital y en competencias, y en las industrias de los servicios.

 

  • Otro elemento que hay que considerar para alcanzar un crecimiento económico de calidad en el país, y que se ha convertido en una de las debilidades del modelo económico dominicano, es mejorar sustancialmente la calidad de las instituciones públicas dominicanas. La calidad de las instituciones públicas se torna clave para el país alcance un crecimiento inclusivo. Existe una desconexión entre la sociedad y las instituciones públicas, motivadas por los ineficientes servicios públicos que reciben los ciudadanos dominicanos Por eso, las instituciones públicas deben ser repensadas en pro de construir un Estado Dominicano más efectivo, eficaz y facilitador, que cumplan con sus funciones y respondan a las exigencias de los ciudadanos en materia de rendición de cuentas y transparencia de los recursos públicos.

 

 

Tabla no.1: Producto Interno Bruto

Enero-marzo 2017-2018

Cambios en la actividad económica sectorial

Actividades enero-marzo 2017 enero-marzo

2018

Desaceleración acumulativa  de la actividad económica sectorial (puntos porcentuales)
Agropecuario 8.0 6.1 -1.9
Explotación Minas y Canteras -0.9 4.2 5.1
Manufactura Local 5.5 6.9 1.4
Manufactura Zona Francas 5.6 10.9 5.3
Construcción 3.8 9.3 5.5
Servicios 5.1 5.3 0.2
·          Energía y Agua -0.1 6.0 6.1
·          Comercio 5.7 8.2 2.5
·          Hoteles, Bares y Restaurantes 7.9 6.9 -1.0
·          Transporte y Almacenamiento 5.4 7.9 2.5
·          Comunicaciones 5.3 6.3 1.0
·          Servicios Financieros 7.1 4.3 -2.8
·          Actividades Inmobiliarias y de Alquiler 3.7 3.7 0.0
·          Administración Publica -0.7 0.8 1.5
·          Enseñanza 2.8 1.4 -1.4
·          Salud 0.0 7.5 7.5
·          Otras Actividades de Servicios 4.1 2.7 -1.4
Valor Agregado 5.7 6.1 0.4
Impuesto a la producción netos de subsidios 4.4 10.1 5.7
Producto Interno Bruto 5.4 6.4 1.0

Fuente: Elaboración propia a partir de informaciones del Banco Central

 

2-. POLITICA MONETARIA

  • Un elemento que condicionará el comportamiento de la política monetaria en el país es el proceso de normalización de la política monetaria en los Estados Unidos. Para los próximos meses se esperan, posiblemente, al menos dos (2) subida en la tasa efectiva de los fondos federales de los Estados Unidos, lo cual impactará los mercados internacionales presionando al alza el resto de las tasas de interés, lo que sumado a los posibles incrementos en los precios internacionales del petróleo, podrían hacer que el Banco Central aumente su tasa de política monetaria con repercusiones en la inversión y el consumo privado. De hecho, la economía dominicana, por razones del contexto internacional ha entrado en una zona de vulnerabilidad lo que hace que la capacidad de la política monetaria para enfrentar los choque externos se torna más restrictiva.

 

  • La política monetaria aplicada por el Banco Central durante los primeros meses del año 2018 se ha mantenido neutral con una tasa de política monetaria de 5.25% desde agosto de 2017.Igualmente las medidas tomadas por el Banco Central con respecto a la disminución del encaje legal para terminado sector, provocó ligero descensos en las tasa de interés activas, pasando de 13.7% a 12%, estimulando la expansión del crédito al sector privado en un 13.9%, equivalente a 97,200 millones de pesos.

 

  • Esta reducción de la tasa de interés activa provocadas por las pasadas medidas del Banco Central se pueden ver amenazada con la incertidumbre actual en que operan los mercados internacionales debido a factores de carácter geopolíticos. De mantenerse los incrementos en los precios del petróleo y las subidas en las tasas de interés a nivel internacional, la función de reacción del Banco Central, estará dirigida, necesariamente, a contener los choques externos para así mantener su meta de inflación contenida en su programa monetario de inicio de año, que está fijada en 4±1.

 

  • Existen otros factores que podrían incidir en los cambios futuros de la política monetaria como son los factores vinculados con las variaciones del clima, y que durante los últimos años han afectado el comportamiento de la economía dominicana. En algunos casos estos factores se expresan en lluvias intensas que afectan la producción nacional en particular la producción agropecuaria, y en otros casos estos efectos se expresan en intensas sequías que también afectan al sector agropecuario; y por otro lado los efectos que estos desastres provocan en la infraestructuras del país, diezmando el stock de capital nacional, por lo que el gobierno durante los últimos años ante la restricción que ha tenido en las finanzas públicas ha utilizado la política monetaria como política anticíclica.

3-. POLÍTICA FISCAL Y DEUDA PÚBLICA

  • En el trimestre enero-marzo 2018 y para el resto del año si se mantiene el actual contexto internacional se estima que se acentuarán los riesgos latentes en materia de política fiscal. El aumento esperado en los precios internacionales de los derivados del petróleo generará una mayor presión en las cuentas públicas vinculadas a los subsidios de la energía.

 

  • Asimismo, el aumento paulatino previsto en las tasas de los fondos federales de los Estados Unidos y su repercusiones en el resto de las tasas de interés a nivel internacional encarecerá el financiamiento tanto interno como externo, provocando una desaceleración de la demanda interna y mayores pagos en los intereses (24% de los ingresos tributarios) y el servicio de la Deuda(45% de los ingresos tributarios), lo que probablemente aumentara el déficit púbico del gobierno central, pudiendo termina al final del 2018 en 3.0% del PIB, más allá del programado que fue de 2.2% del PIB.

 

  • Hay que señalar que la política fiscal del gobierno se ha caracterizado durante los últimos años por financiar su déficit con la emisión de deuda pública. A la fecha de este informe (mes de septiembre), la deuda pública del sector público no financiero incluyendo la deuda cuasi fiscal de Banco Central es de 41,278.84 millones de dólares, equivalente al 52.74% del PIB y podría terminar al final del año en 53.0%. Esta deuda y su porcentaje aún puede ser mucho mayor si se toman en consideración algunos ajustes metodológicos en la medición de este indicador: por ejemplo si se incluyen la deuda contingente del gobierno (aquella deuda que refleja contratos que el gobierno se compromete) y la deuda garantizada que otras instituciones del sector público descentralizado y autónomo contraen. Si se incluyera esos montos la deuda llegaría a un 60%. De igual manera, si este monto de la deuda se mide con respecto a los ingresos tributarios, esta representaría un 335%, monto que sería uno de los más altos de toda América Latina y el Caribe y los intereses de la deuda con respecto a los ingresos tributarios están en 24.0%.

 

  • Otro elemento a considerar es el perfil de la Deuda Pública Dominicana. Hay que señalar que el 66.93% de la deuda pública dominicana está en dólares; el 43.65% del total de la deuda pública del SPNF es en bono en dólares, la tasa de interés de estos Bonos en dólares está en 6.8% y la madurez promedio es de 13.8. La situación de la deuda pública debe ser tratada cuanto antes por las actuales autoridades, mientras la deuda pública total ha crecido a una tasa promedio anual de 11.69%, el PIB real creció alrededor del 5.6%, por lo que el crecimiento de la deuda durante el periodo 2004-2017 fue el doble del crecimiento del PIB. Por otra parte, otra razón por la cual hay que ponerle coto a esta carrera de endeudamiento es que ya  en la mayoría de las economías desarrollados han venido moderando su política monetaria, por lo que en un futuro habrán más incrementos en las tasas de interés internacional, lo que encarecería las posibles emisiones de deuda en dólares de la República Dominicana.

 

  • La República Dominicana deberá abocarse a un ¨gran “Pacto Fiscal” que mejore la calidad del gasto público, reduzca la dependencia de los ingresos tributarios de los impuestos indirectos y tienda a un sistema mucho más progresivo, que se revisen las exenciones ITBIS y se combata la evasión y alusión fiscal. Si bien es cierto, que la presión tributaria general (ingresos tributarios/PIB) es relativamente baja (15.2%) con respecto al resto de los Países de América Latina y el Caribe, no es menos cierto que cuando se mide la presión tributaria considerando para aquellos que son contribuyentes formales la presión tributaria de estos grupos incluyendo los sectores de clase media esta llega hasta un 26%.

4-. SECTOR ELÉCTRICO.

  • A pesar del enorme esfuerzo de los sectores que por más de tres años participaron en las numerosas y extensas jornadas de discusión de uno de los tres grandes acuerdos sociopolíticos establecidos en la Estrategia Nacional de Desarrollo (END), no se ha podido conseguir a la fecha un texto que recoja de manera fidedigna lo expresado durante los debates, por eso varios actores, decidieron retirarse y otros han condicionado su firma a que se enmienden algunos temas. Uno de estos actores es la UASD.
  • El Pacto Eléctrico es todavía una oportunidad histórica para garantizar a la ciudadanía y a los sectores productivos un servicio eléctrico verdaderamente universal, de calidad, eficiente, confiable, resiliente, ambiental y financieramente sostenible, por las que dichos actores han  solicitado una ampliación del diálogo, para abordar temas claves que pudiesen contribuir de manera efectiva a solucionar la crisis energética nacional y que no están abordados, o que como están no se ajustan a lo conveniente para el bien común de la Nación. Dichos temas son los siguientes:
  1. Aumento de la tarifa.El Pacto que se pretende ejecutar se aprueba un aumento de la tarifa eléctrica. El plan a seis años para reducir los actuales niveles de robo y pérdida de energía por fallas técnicas incluye un incremento de 17% a la tarifa, para que sea la ciudadanía, los pequeños y medianos empresarios, comerciantes y los demás usuarios quienes paguen por la ineficiencia y la incapacidad de las empresas distribuidoras. Debe buscarse un mecanismo distinto y seguro para reducir las pérdidas que hoy está cerca del 30% de la energía que las EDES compran a las empresas de generación.
  2. Concepto de la tarifa técnica. Para definir la tarifa técnica se debe cumplir lo establecido en los artículos 93 y 110 de la Ley general de Electricidad. Para un fiel cumplimiento del artículo 110 se requiere profundizar el debate sobre el concepto de licitaciones públicas para el suministro de energía y potencia a futuro, algo esencial para garantizar la debida competencia de las ofertas garantizando la libre competencia con la entrada de nuevas empresa de generación, en lugar de ser un coto cerrado para las existentes. Otro aspecto es la simplificación del régimen tarifario, para que en el mismo se refleje la realidad del verdadero costo de producción y la publicación de las mismas con antelación a su aplicación. Nada de esto se garantiza en la versión actual.
  3. Concursos de oposición para designaciones de personal. Para la designación del personal en las empresas y entidades públicas del subsector eléctrico se deben establecer los requisitos para los diferentes cargos cubriendo los mismos mediante concursos de oposición con el fin se seleccionar al personal más idóneo, con lo cual se mejoraría el rendimiento del servicio al público y el fiel cumplimiento de lo reglamentado.
  4. Continuidad de una nómina excesiva en las EDES.La propuesta de Pacto no cuenta con medidas claras e inmediatas para sanear las empresas distribuidoras, donde se contrata 1 empleado por cada 200 clientes, cuando en América Latina el promedio es de 1 empleado por cada mil clientes.}
  5. Posible restructuración del sistema eléctrico. Debe ampliarse la discusión sobre una posible simplificación en la estructura del sistema eléctrico como parte reducir la nómina y dar un mejor servicio, para ello se debe evaluar la conveniencia de unificar algunas de las empresas eléctricas estatales y las mixtas. Todo esto implica una necesaria evaluación de posibles nuevos modelos, algo a lo que no se le dio espacio en los debates, por la forma en que se estructuraron los debates por áreas segregadas.
  6. Cumplimiento de la Ley General de Electricidad. Si bien más del 80% de lo consignado en el texto preparado para la firma se refieren a aspectos contemplados en la Ley, los que se refieren las cumplimiento de deberes de las empresas eléctricas con los consumidores y con otras entidades públicas se obviaron , en adición a lo consignado en el artículo 93 de compensación de la energía no servida, tampoco se garantiza lo contemplado como aportes financieros reembolsables, contribución a lo referente al servicio del alumbrado público y pago del uso del espacio aéreo y subterráneo a los ayuntamientos. Estos son temas que no fueron tratados a satisfacción de los consumidores y otros afectados por la indefinición o ambigüedad del reglamento de aplicación de la Ley y que deben ser mejor abordados.
  7. Alto riesgo del nuevo modelo de comercialización. La decisión de concesionar al sector privado las diferentes áreas territoriales de distribución eléctrica, en un país con tan precario desarrollo institucional, es sin dudas una puerta abierta para el reparto del mercado de la distribución, con un alto riesgo de que sectores poderosos se queden con la administración de los sectores residenciales y productivos de mayores niveles de facturación y dejen a las distribuidoras y al Estado las zonas de menor rentabilidad (los huesos del mercado).
  8. El mercado de generación permanece intacto. Con el objetivo de procurar una reducción de los precios de la energía, es indispensable incluir en el Pacto cambios específicos que permitan dinamizar el mercado de generación, con facilidades e incentivos para la entrada de nuevas inversiones, en un marco de verdadera libertad de competencia, dándole un espacio razonable a las energías renovables.  Debe aprovecharse el Pacto para terminar con la concentración del mercado generador y el predominio de los intereses corporativos que extraen vergonzosas ganancias económicas a la población a cambio de energía innecesariamente cara.
  9. Ampliación y diversificación de la matriz.De igual forma, es inexcusable que, entrando a la segunda década del siglo XXI, República Dominicana apruebe un Pacto Eléctrico sin incluir un claro plan de expansión y diversificación de la matriz energética, que tome en cuenta las proyecciones científicas de aumento de la demanda, de la población, del aparato productivo y de otros factores fácilmente previsibles.
  10. Develar el misterio de Punta Catalina.Pactar requiere confianza y voluntad de esfuerzo común. Y en ese sentido quienes participan de la firma del Pacto tienen el deber de transparentar toda la información concerniente al más importante proyecto de generación emprendido en los últimos años: las plantas a carbón de Punta Catalina. La sociedad dominicana tiene el derecho de saber el impacto real que tendrán las plantas en el mercado de generación y el costo final que tendrán que pagar los contribuyentes por su puesta en funcionamiento, entre otros detalles. Hasta el momento esta información es un misterio.
  11. Una regulación fuerte e independiente. Quienes estamos interesados en terminar con los apagones y la larga historia de ineficiencia del sistema energético nacional tenemos la responsabilidad de exigir que en el Pacto se incluyan medidas contundentes e inmediatas para garantizar que la Superintendencia de Electricidad sea un verdadero órgano regulador del sistema. El documento que se ha socializado y está pendiente de publicación y ejecución no hace más que mantener un esquema de regulación donde los grandes intereses políticos y privados pueden imponerse al interés general y al profundo deseo de desarrollo de los dominicanos y las dominicanas. Se debe terminar con la condición actual de regulador regulado.
  12. Estricta planificación del Sistema Eléctrico. Se debe definir el servicio eléctrico como de utilidad pública y en tal sentido garantizar el cumplimiento estricto del plan de expansión a costo mínimo, por periodos no menores a 20 años, cumpliendo con los criterios generalmente aceptados para la planificación de sistemas eléctricos eficientes y adecuadamente dimensionados, la cual se sustenta en un adecuado pronóstico de la demanda y una adecuada selección de las tecnologías a usar para asegurar dicha expansión. La planificación del Sistema Eléctrico debe quedar claramente establecida como responsabilidad única del Ministerio Energía y Minas, el cual deberá asimilar en sus funciones todas las que hoy recaen en la Comisión Nacional de Energía y el tema de la importación y regulación del precio de los combustibles, que hoy es asumido por el Ministerio de Industria, Comercio y Mypimes.
  13. Garantías dentro del pacto para la necesaria transición energética. En la actualidad el sector energía se encamina a una transición en la cual se usarán cada vez menos los combustibles fósiles para la generación y el transporte. Esto no se ha tomado en cuenta en el documento que se presenta como conclusión para la firma del pacto, siendo lo esencial en la actualidad cuando se habla del tema de la energía y el gran reto de todas las naciones del mundo, no solo para la producción de electricidad, si no para el transporte. El cómo lograremos esto se debe incluir en los temas a pactar, estableciendo metas para dicha transición en un escenario hasta el año 2030 y en uno posterior hasta el año 2050, incluyendo el desmonte del tema impositivo, que pesa sobre los combustibles, como fuente de ingresos al fisco.
  14. Veedurías independientes. Se debe establecer un mecanismo trasparente para el seguimiento de lo pactado y un régimen de consecuencias por la gestión de las empresas públicas, para ello no se puede permitir que el que debe ser supervisado sea parte de la supervisión, cuando solo se requiere que se designe un enlace interlocutor. Se deben auditar las empresas públicas y privadas que prestan servíos al sistema eléctrico dominicano.
  • Corregidos estos aspectos esenciales, el Pacto Nacional para la Reforma del Sistema Eléctrico cumpliría el cometido del decreto No. 389-14, del 13 de octubre de 2014, en su texto actual no.

 Sobre el precio de los combustibles

  • Los precios internacionales de los combustibles presentan una tendencia al alza, debido a múltiples factores, uno de ellos es el continuo aumento de la demanda, a pesar de los acuerdo para el uso de las energías renovables, otro factor es la misma disminución del poder adquisitivo del dólar de los Estados Unidos y otro muy determinante lo constituye el precio de los combustibles que hace rentables nuevos proyectos extractivos y  de refinerías.
  • Se prevé que el precio del petróleo se mantendrá por encima de los US$ 65 por barril y quizás en la vecindad de los 70 dólares por barril, y del gas natural licuado por encima de los US$ 10 el millón de BTU, el carbón mantendrá su precio actual cercano a los US$ 70 la tonelada métrica.
  • En el caso específico de la Republica Dominicana los precios se rigen por la ley 112-00 y   cuya aplicación no se ajusta necesariamente a lo reglamentado, pero que a todas luces deben ser modificadas para que reflejen los costos reales del proceso de importación y de comercialización. Con esta necesaria revisión los precios locales de los combustibles deberían bajar entre un 40 y 60 %, principalmente las gasolinas y el GLP, como comentamos en el informe del último trimestre del año 2017.
  • Es necesario abordar los aspectos de la transición energética la cual consiste en planificar para los próximos 30 años la reducción paulatina del consumo de los combustibles fósiles, principalmente en el sub- sector transporte, programando en el tiempo la instrucción de vehículos híbridos, es decir con motor de combustión interna y eléctrico en una primera etapa hasta el año 2030 para luego pasar al uso masivo de vehículos con motores eléctricos, hasta llegar al año 2050 cuando todos los vehículos importados serian de propulsión eléctrico. Toda esta transición energética implica el planificar y adaptar oportunamente las instalaciones eléctricas de las edificaciones para permitir que esto sea posible.
  • Desde el punto de vista fiscal, se debe planificar los impuestos sustitutos a los que se cargan hoy a los combustibles.

Sobre la Central térmica de Punta Catalina.

  • Se ha discutido mucho en los últimos meses sobre la posibilidad de la conversión de esta Central para que use gas natural e incluso si se pudo seleccionar ese combustible desde un principio. Ninguno de esos planteamientos se ajusta a la realidad técnica-económica.
  • Para el año 2013 en que se concibió el proyecto no existían posibilidades de un suministro adicional de gas natural licuado para cubrir la demanda de ese proyecto, tampoco el precio era atractivo, pues se situaba por encima de los US$ 11 el millón de BTU y el precio monómico resultante para la energía eléctrica producida se estimaba superior a los US$ 0.115 el kWh, mientras que con el uso del carbón como combustible, sobre el cual si se tenía garantía de suministro el monómico se situaba por debajo de los  US$ 0.08 el kWh. Todavía hoy se mantiene esa situación, la cual se mantendrá hasta una fecha posterior al año 2020.
  • Para proyectos cuya operación se inicie para una fecha posterior al año 2020 se podría contar con suministro confiable de GNL proveniente de los Estados Unidos y por eso se favorece que en una próxima licitación de compra de energía a futuro si se contemple esa opción.
  • El IEUASD ha propuesto siempre esta modalidad de compra a futuro pues es la única que puede garantizar que lleguen al mercado eléctrico dominicano ofertas de suministro de energía a precios razonables, fruto de la sana competencia, de oferentes interesados en entrar al mercado, diferentes a los existentes. Hasta ahora esto nunca se ha hecho, de ahí lo interesante que puede resultar la licitación anunciada por lo CDEEE para el mes de junio próximo.
  • La Central se encuentra ya en la fase de prueba de los diferentes sistemas, se espera que la planta 1 entre en operación a más tardar en el mes de septiembre del presente año y la planta 2 para principios de año 2019. Como es conocido el IEUASD nunca ha estado de acuerdo con la ubicación de la planta ni con el costo de la misma, como ya se ha planteado oportunamente, pero lo más conveniente para el Sistema Eléctrico dominicano es que se termine la central sin más contratiempos para las fechas programadas actualmente de entrada de sus dos plantas

5-. PERSPECTIVAS ECONÓMICAS.

  • Según las proyecciones contenidas en el Programa Monetario del Banco Central para el 2018, se pronostica una expansión del PIB de alrededor de 5.55% debido a la recuperación de la demanda interna, sobre todo de la inversión privada y pública y una aceleración del ritmo de expansión de la economía mundial.  Sin embargo, el entorno internacional, en la medida que los factores geopolíticos exacerben los mercados financieros internacionales y hagan más volátil el precio internacional del petróleo y suban las tasas de interés internacionales, estas proyecciones se verán afectadas y la economía dominicana podría terminar con un crecimiento de 4.9%.
  • Cabe destacar que la Reserva Federal de los EUA ajustó al alza su tasa de política monetaria (TPM) en 0.25 puntos porcentuales, elevándola a un rango entre 1.50% y 1.75%, en un movimiento esperado por el mercado y en respuesta a potenciales presiones inflacionarias asociadas al auge económico de ese país. El mercado espera al menos cuatro incrementos adicionales de la TPM de EUA en 2018 y 2019. No obstante, las condiciones financieras internacionales continúan favorables para las economías emergentes en un entorno de abundante liquidez, mientras que los precios de los bienes primarios, principalmente el petróleo, han retomado su tendencia al alza en el presente año. Es evidente que esto tendrá repercusiones en la economía dominicana expresadas en una política monetaria más restrictiva y mayor presión cambiaria.

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