Periódico elDinero

Visión Empresarial

Un Soberano para la industria dominicana

Franklin Vásquez Por: Franklin Vásquez 0 Compartir 22 de marzo, 2018

A juzgar por los datos que ofrece la Encuesta Nacional de Actividad Económica –ENAE 2016–, presentados por la Oficina Nacional de Estadística (ONE) en un evento llevado a cabo en la Asociación de Industrias de República Dominicana (AIRD), el sector industrial es uno de los mayores empleadores que tiene la economía, destacado también por su importante aporte al producto interno bruto (PIB), así como por la contribución que realiza en términos de pago de impuestos al fisco.

No obstante la anterior aseveración, varias preguntas en relación a la industria dominicana surgen repentinamente. La primera de ellas es si el sector industrial del país ha logrado ya su potencial de desarrollo; es decir, si a partir de las condiciones políticas, económicas y sociales existentes, la expansión productiva de las micro, pequeñas, medianas y grandes empresas ha sido la ideal.

Una segunda pregunta es si la política industrial que han impulsado los diferentes gobiernos ha sido realmente impulsora de un proceso de industrialización, o promotora de un proceso de fortalecimiento de las bases que sustentan el desarrollo de las empresas industriales en el país.

La tercera interrogante que se plantea, es si los industriales, independientemente del tamaño de las unidades productivas, han aprovechado en su justa dimensión todo lo que ofrece el Estado dominicano en términos de exenciones fiscales, gasto tributario, facilidades e información útil para la toma de decisiones.

Al margen de las respuestas que se puedan lograr de las preguntas previas, lo cierto que es que existe una correlación positiva entre expansión de la industria, crecimiento económico y desarrollo de un país. Naudé y Szirmai (2012), citado por Palomino, sostienen que “la industrialización es sinónimo de riqueza, desarrollo económico, liderazgo tecnológico, poder político y dominación internacional, de tal forma que tradicionalmente la industrialización fue correctamente vista como el principal motor de crecimiento”.

En conclusión, Palomino (2017) establece que el sector industrial manufacturero tiene cualidades importantes para la diversificación productiva y el crecimiento económico de los países y, por lo tanto, debe ser pieza fundamental en la agenda de los gobiernos que buscan promover el desarrollo económico. Por todo lo anterior, si se fuera a entregar un Soberano para alguno de los sectores productivos del país, fundamentalmente por los aportes a la economía, este estaría en manos de la industria dominicana.