Santo Domingo.- El déficit financiero que por mala gestión de las distribuidoras padece el sector eléctrico dominicano, y que afecta la competitividad de las empresas, es muy similar a un cáncer que corroe y hace metástasis acelerada por todas las finanzas públicas.
Así lo consideró el experto en electricidad Bernardo Castellanos, quien entiende que si el Gobierno pudo comprometer las finanzas públicas para construir las plantas a carbón de Las Catalinas, que implicará un monto superior a los US$3,000 millones, a razón de US$600 millones por año, más fácil resultaría hacer un compromiso serio para una inversión en distribución de aproximadamente US$800 millones, a razón de US$400 millones por año.

Para Castellanos, la eliminación de las altas pérdidas, elevados gastos corrientes y exceso de empleomanía de las distribuidoras y la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE), conjuntamente con el respeto a la Ley, marco institucional e independencia de la Superintendencia de Electricidad (SIE), son las correctas y claras señales que permitirían atraer inversión privada al sector eléctrico.
El experto considera que sólo de esta manera se fomentaría la apertura del mercado eléctrico, propiciando una mayor competencia en el segmento de generación, sin necesidad de que el inversionista privado exija al Estado garantías soberanas ni financieras o de ningún tipo, así como tampoco privilegios irritantes para realizar sus inversiones.
Afirma que de implementar las medidas correctas los déficits financieros y subsidios asociados al sector eléctrico, los cuales ahogan las finanzas públicas, quedarían eliminados, lo que permitiría liberar cuantiosos recursos a favor de la salud y educación, los cuales son tirados por la borda para mantener en operación un sistema eléctrico caracterizado por las altas pérdidas, la ineficiencia y exceso de gastos corrientes y nómina de las distribuidoras y la CDEEE.
“Si el Gobierno no toma la firme decisión de invertir recursos importantes en la reducción de las excesivas pérdidas de las distribuidoras (no menos de US$800 millones en dos años) y de reducir drásticamente los excesivos gastos corrientes de esas empresas y la CDEEE, el Estado podría estar erogando una suma total que oscilaría entre los US$5,000 y US$6,000 millones sólo en subsidio directo al sector eléctrico”, sostuvo el experto.
Estimó que para este año, con todo y la reducción del precio del petróleo, el déficit en flujo de caja del sector eléctrico (distribuidoras + CDEEE) se situará, una vez más, entre US$1,700 y US$2,000 millones. A su entender, para 2016, al ritmo que van los acontecimientos, no sería extraño que no suceda ninguna mejoría importante en términos de reducción del subsidio eléctrico, a pesar de la caída en los precios del petróleo, “sobretodo tomando en cuenta que es un año electoral”.
Explicó que la inversión a realizar en la reducción de las pérdidas de las distribuidoras equivale a menos del 30% de la que hay que realizar en la construcción de las plantas a carbón de Las Catalinas y menos del 15% de los recursos que se requerirían para que las distribuidoras hubieran podido comprar en 2014 toda su energía a US$0.12/kwh.













